EL AGUA: ELEMENTO BÁSICO DE LA SALUD

EL AGUA: ELEMENTO BÁSICO DE LA SALUD

El agua es el elemento presente en aproximadamente un 80% del cuerpo humano. Esto nos debe hacer reflexionar sobre la importancia que tiene el agua en el buen funcionamiento del organismo y la necesidad de mantener constantemente hidratado nuestro cuerpo. Generalmente, centramos nuestra atención en otros factores de nuestra nutrición y no prestamos suficiente atención a la importancia del agua. 

Nuestras células flotan sobre un líquido que las separa, evitando su roce y asegurando su autonomía para desarrollarse. Las células reciben su alimento a través de su superficie, bañada por este líquido, lo que determina su normal evolución.

Es en este líquido donde las células depositan los residuos de los alimentos que expulsan. Si este líquido no está en condiciones, las células no reciben bien su alimento.

Este líquido no está formado solamente por lo que químicamente se entiende como agua, sino que contiene otros elementos, minerales, que influyen sobre las células que protegen, ya que éstas toman también estos minerales como nutrientes para su funcionamiento. La composición del agua que ingerimos influye de gran manera en  nuestra salud. Los principales minerales que contiene, y sus funciones en el organismo son:

  • Calcio: Ayuda a fortalecer huesos y dientes.
  • Magnesio: Ayuda a la relajación muscular, es un calmante y energizante natural, también participa en el equilibrio energético de las neuronas, manteniendo así sano al sistema nervioso.
  • Sodio: es muy importante en el metabolismo celular, participa en las transmisiones de impulsos nerviosos y en las contracciones musculares.
  • Hierro: ayuda a oxigenar a las células
  • Cloruro: Participa en la transportación de oxígeno a las células.
  • Fluoruro: Fortalece el esmalte previniendo enfermedades de los dientes. El exceso de este compuesto es tóxico, debilita nuestros huesos (descalcificación y osteoporosis).
  • Bicarbonato: Ayuda a la digestión y neutraliza la secreción gástrica.
  • Sulfatos: Ayudan al aparato digestivo en general y a la piel.
  • Potasio: No genera un beneficio notable debido a su ínfima cantidad.

Cuando ensuciamos este líquido al absorber ingredientes perjudiciales, el equilibrio de las células se altera,  afectando negativamente a nuestra salud. Es necesario el consumo diario de agua con un correcto punto de PH (medida de su acidez).

el aguaHistóricamente, consumíamos el agua directamente del grifo. Las continuas agresiones que hacemos al medio ambiente hacen que, actualmente, esta agua tiene que ser depurada incorporando un exceso de elemento que, al incorporarlos a nuestra alimentación, lleguen a perjudicar seriamente nuestra salud.

Esto ha dado pie al millonario negocio que son las aguas embotelladas, pero hay que tener mucho cuidado porque no todas reúnen las condiciones óptimas para su uso. Una forma de mantenernos a la defensiva ante estos riesgos es reforzar nuestro sistema inmunológico, que equilibra la flora bacteriana intestinal y produce las células regeneradoras que necesitamos.

La piel, al poderse hidratar también desde el exterior, merece un comentario a parte.

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